El dia antes de la carrera

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Me levanto ya con nervios, mi cuerpo sabe que mañana me voy a enfrentar a algo importante, de repente me empieza a doler un músculo que no me ha dolido nunca y hoy me duele. Salgo a caminar y me noto las piernas pesadas… «buff mañana va a ser un desastre». Pasamos por la zona de entrega de dorsales: «Vaya nivel que hay por aquí, no estoy preparado, yo no sé qué hago aquí, no la voy a acabar…».

Posiblemente en alguna ocasión habéis tenido estas sensaciones antes de un objetivo importante. Los nervios a veces nos juegan malas pasadas, por lo que deberíamos intentar estar lo más tranquilos que podamos ya que estos nos pueden influir negativamente en el rendimiento de la prueba.

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Una de las claves para que la competición sea un éxito es empezar la carrera con las pilas cargadas. Es decir, nuestro cuerpo carga las pilas durmiendo. Si llego a la línea de salida con unas enormes ojeras por no haber dormido en toda la noche, posiblemente no haré una buena carrera.

Los días previos a la carrera hay que buscar la mayor cantidad de pensamientos positivos. Cambiar el «estoy nervioso» por «estoy aquí, menuda pasada»; cambiar el «no puedo con esta distancia» por el «mañana voy a sacar lo mejor de mí». Si hemos hecho bien los deberes, seguro que aprobaremos el examen. Deberíamos, pues, tener la conciencia muy tranquila y pensar que vamos a ser capaces de hacer una buena carrera, eso sí, siempre que hagamos bien las cosas.

Evidentemente, también puede suceder que un exceso de confianza nos haga salir más rápido de lo que podremos mantener horas más tarde. Por esta razón, planificar una estrategia de tiempos es de vital importancia. En este sentido, la experiencia es un valor, ya que nos permitirá controlar estas emociones y llevarlas en la buena dirección para sacar lo mejor de nosotros mismos. Si sois corredores experimentados solo tenéis que pensar que en vuestras primeras carreras dormir la noche anterior es casi una utopía mientras que en las últimas carreras ya sois capaces de dormir 8-9 horas sin ningún problema.

Otra de las rutinas a realizar los días previos es la preparación del material para la carrera. En mi caso, siempre tardo más en prepararme la maleta cuando me voy a una carrera que cuando me voy de escapada un fin de semana. La preparación de la maleta para una carrera de montaña puede llevarnos muchos minutos, incluso horas. Es muy importante tener claro qué es lo que necesitamos llevar para la carrera.

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Anota en una hoja todo el material y toda la comida/bebida necesarios. Este detalle nos puede salvar de muchos apuros. Incorpora esta rutina antes de cada carrera, independientemente de la distancia que vayas a realizar. Que sea menor no quiere decir que nos debamos confiar.

Estudia el material obligatorio que pide la organización de la carrera y no olvides mirar el parte meteorológico, por si existe alguna probabilidad de lluvia, viento, nieve o cualquier inclemencia que nos pueda afectar en carrera.